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viernes, 8 de noviembre de 2013

ROSARIO PARA SACAR ALMAS DEL PURGATORIO



PRIMER MISTERIO

Os suplicamos, Señor, saquéis tantas almas del purgatorio y convirtáis tantos pecadores, cuantas fueron las sensaciones de dolor que sufrió vuestro amantísimo corazón y el de vuestra Purísima Madre, en la noche de vuestra dolorosa Pasión y cruel agonía en el huerto de las Olivos.

Y vosotras, almas santas, alcanzadnos del Señor las gracias que deseamos conseguir por intercesión de la Santísima Virgen, saludándola diez veces con la jaculatoria. ¡Oh María! sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos.

SEGUNDO MISTERIO

Os suplicamos, Señor, saquéis tantas almas del purgatorio y convirtáis tantos pecadores, cuantas fueron las sensaciones de dolor que sufrió vuestro amantísimo corazón y el de vuestra Purísima Madre con el tormento de los crueles azotes que sufristeis amarrado a una columna.

Y vosotras, almas santas, alcanzadnos del Señor las gracias que deseamos conseguir por intercesión de la Santísima Virgen, saludándola diez veces con la jaculatoria. ¡Oh María! sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a vos.

TERCER MISTERIO

Os suplicamos, Señor, saquéis tantas almas del purgatorio y convirtáis tantos pecadores, cuantas fueron las sensaciones de dolor que sufrió Vuestro amantísimo Corazón y el de vuestra Purísima Madre con la cruel coronación de espinas, burlas y escarnios.

Y vosotras, almas santas, alcanzadnos del Señor las gracias que deseamos conseguir por intercesión de la Santísima Virgen, saludándola diez veces con la jaculatoria. ¡Oh María! sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos.

CUARTO MISTERIO

Os suplicamos, Señor, saquéis tantas almas del purgatorio y convirtáis tantos pecadores, cuantas fueron las sensaciones de dolor que sufrió vuestro amantísimo corazón y el de vuestra Purísima Madre en el encuentro de la calle de la Amargura caminando con pesada cruz de nuestros pecados.

Y vosotras, almas santas, alcanzadnos del Señor las gracias que deseamos conseguir por intercesión de la Santísima Virgen, saludándola diez veces con la jaculatoria. ¡Oh María! sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos.

QUINTO MISTERIO

Os suplicamos, Señor, saquéis tantas almas del purgatorio y convirtáis tantos pecadores, cuantas fueron las sensaciones de dolor que sufrió vuestro amantísimo corazón y el de vuestra Purísima Madre en las tres horas de mortal agonía y afrentosa muerte en la Cruz.

Y vosotras, almas santas, alcanzadnos del Señor las gracias que deseamos conseguir por intercesión de la Santísima Virgen, saludándola diez veces con la jaculatoria. ¡Oh María! sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos.

Se concluye el rosario rezando el Credo y la Salve.

Pedid con fe y recibiréis.

ROSARIO POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO


 
 
 
 
Se rezan los Misterios Dolorosos.
"Antes de cada decena", rezamos lo que corresponda a cada misterio en particular, y en vez de finalizar cada una de ellas,
con el Gloria, decimos:

Brille para ellos la luz eterna.
¡Señor, concédeles el descanso eterno
y que la Luz les ilumine siempre!
Amén.
 
Luego de acuerdo al misterio se dirá el número 1,2, etc.
que corresponda (ver más abajo).
(Recordemos, que siempre se dirán, el Padre Nuestro,
y las Aves Marías de costumbre)
 
1) ¡Señor Jesucristo,
por medio de tu sudor de sangre,
producto del dolor,
que derramaste en el Huerto de los Olivos,
te pedimos que tengas piedad
de las Almas del purgatorio!
¡Líbralas de su temor, su dolor
y consuélalas con el triunfo del consuelo celestial!
 
 
2) ¡Señor Jesucristo,
por la dolorosa flagelación que padeciste
con paciencia por nosotros pecadores,
te pedimos que tengas piedad
de las Almas del Purgatorio!
Aleja de ellas el dolor de tu enojo
y concédeles la tranquilidad eterna.
 
 
3) ¡Señor Jesucristo,
por la dolorosa coronación
que Tú sufriste con paciencia por nosotros pecadores,
 te pedimos que tengas piedad
de las Almas del Purgatorio
y concédeles la corona de la felicidad eterna!
 
 
4) ¡Señor Jesucristo,
por la dolorosa carga de la cruz
que Tú sufriste con tanta paciencia
por nosotros pecadores,
 te pedimos que tengas piedad
de las Almas del Purgatorio!
¡Quítales la pesada carga del sufrimiento
y llévalas a la paz eterna!
 
 
5) ¡Señor Jesucristo,
por la dolorosa crucifixión
que Tú sufriste con paciencia
por nosotros pecadores,
te pedimos que tengas piedad
de las Almas del Purgatorio!
 ¡Muéstrales Tu Santo Rostro
y llévalas hoy contigo al Paraíso!
 
Después de la quinta decena rezamos:
¡Señor Jesucristo,
por las cinco Benditas Llagas
y por toda la Preciosísima Sangre
que Tú derramaste,
te pedimos que tengas piedad
de las almas del Purgatorio,
y en especial de nuestros padres,
parientes, guías espirituales y benefactores!
Cura sus dolorosas heridas
y permíteles disfrutar y participar totalmente
de tu salvación.
 
Amén.